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¿El estrés puede ser hereditario?

Esto dice la ciencia


El estrés es un sentimiento de tensión física o emocional. Puede provenir de cualquier situación o pensamiento que lo haga sentir a uno frustrado, furioso o nervioso.

El estrés es la reacción de nuestro cuerpo a un desafío o demanda. En pequeños episodios el estrés puede ser positivo, como cuando nos ayuda a evitar el peligro o cumplir con una fecha límite. Pero cuando el estrés dura mucho tiempo, puede dañar nuestra salud.

Existen diferentes circunstancias que nos pueden llevar al límite y hacer que nos cuestionemos si tenemos la fuerza y la voluntad necesarias para continuar adelante. En este punto tenemos dos opciones: dejarnos vencer y sentir que hemos fracasado o sobreponernos y salir fortalecidos, apostar por la resiliencia.

La herencia genética es un arma de doble filo que bien nos puede favorecer o hacernos llevar a cuestas riesgos de enfermedades aún muy difíciles de tratar. Ahora un nuevo estudio ha revelado algo muy particular que podría ser útil tanto para los patólogos como para los psicólogos: el estrés también parece ser hereditario a través de los espermatozoides.

Experimentos en ratones de laboratorio demostraron que la experiencia de estrés en los progenitores genera cambios en los espermatozoides que, tras la reproducción, se transmiten a la descendencia como una mayor propensión.

Existe evidencia de que los espermatozoides de los ratones machos experimentan cambios debido al estrés; pero también hay pruebas de que los ratones progenitores transmiten una mayor sensibilidad al estrés a sus crías tras engendrarlas. De ahí que los científicos empezaran a creer que el estrés tiene también un carácter hereditario y que no se debe solo a estímulos ambientales.

En medio de todas estas pruebas surgió una duda que, de resolverse, también podría ayudar a comprender este nuevo problema. Si el estrés en realidad es hereditario, ¿qué mecanismos contribuyen en ello? ¿Son los espermatozoides los responsables de la transmisión de la propensión al estrés a la descendencia?

Para llegar al fondo de ello, los investigadores experimentaron de nuevo con ratones de laboratorio. Primero secuenciaron el ARN en el esperma de ejemplares machos, y luego los expusieron a estrés por derrota social crónica durante 10 días; entonces volvieron a analizarlos y evaluaron sus niveles de estrés.

Los investigadores clasificaron a los ratones en dos grupos de acuerdo con la respuesta que tuvieron a los 10 días de estrés: uno con individuos resilientes al estrés y otro con individuos susceptibles a este. Luego, repitieron la secuenciación del ARN en el esperma de los ratones macho y la compararon con la realizada antes del experimento.

La comparación reveló que la experiencia de estrés cambió 1,460 genes en los ratones que se mostraron susceptibles al estrés; en cambio, los ratones resilientes mostraron alteración en apenas 62 genes.



Esto les permitió monitorear con mayor detalle el comportamiento de los ratones de la descendencia. Para ello, permitieron tanto la reproducción por apareamiento natural como la inseminación artificial.

Los investigadores notaron que los hijos de ratones adultos que mostraron vulnerabilidad al estrés también tenían mayores comportamientos asociados con ello en comparación con los hijos de los ratones resilientes y ratones de control.

Con ello, el equipo confirmó que los espermatozoides experimentan cambios epigenéticos y que transmiten dicha información a corto plazo a la descendencia. “El estrés paterno puede inducir cambios duraderos en las células germinales que potencialmente pueden propagar cambios hereditarios entre generaciones”, escribieron los autores.

¿Transmisión del estrés a través de la historia?

Esto no quiere decir que hemos obtenido la excusa perfecta para culpar a nuestros padres de nuestros arrebatos frente a la vida. Hay que recordar que los trastornos del estado de ánimo son complejos y causados por una amplia gama de factores entre los que sí figura la herencia genética.

Sin embargo, los investigadores aún no entienden del todo cómo los estímulos ambientales como el estrés de los padres puede contribuir en la vulnerabilidad o resistencia al estrés de los hijos. Ciertamente, en nuestro mundo todo parece estar conectado, pero ¿hasta qué punto?

El tema se vuelve aún más interesante si pensamos en experiencias masivas de estrés como las guerras, la colonización y la esclavitud, las crisis económicas e incluso el Holocausto. Más allá de los libros de historia y los rencores que ha costado tanto derribar, ¿hemos heredado parte del estrés de los antepasados que vivieron situaciones estresantes en el pasado? Y más importante aún, ¿experiencias como la pandemia marcarán de alguna forma nuestra descendencia?

Palabras Claves #salud #ciencia #estrés

Referencia:

Can you inherit stress? Sperm study reveals link to mood. https://www.inverse.com/mind-body/generational-mood-disorders-study

Fuente:

https://www.tekcrispy.com/2021/06/07/estres-hereditario-espermatozoides/

https://www.elpradopsicologos.es/blog/resiliencia-resilientes/

https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003211.htm

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