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El fracaso de Windows Phone

la mayor desilusión para Microsoft


Microsoft intentó entrar con fuerza en el mundo de los teléfonos inteligentes. Sin embargo, no logró su propósito de posicionarse en este mercado. A raíz de eso, han surgido muchas interrogantes. Entre ellas, ¿cuáles fueron los errores que cometió Microsoft que ocasionaron el fracaso de Windows Phone?

En este artículo intentaremos explicar las razones que llevaron a WP a hundirse en el fracaso. Pero, antes de ello, debemos hablar sobre Windows Mobile 10, el sistema operativo que antecede a Windows Phone.

Este sistema operativo prometía ejecutar procesos y aplicaciones de forma más rápida, sin comprometer tantos recursos del teléfono.

Sin embargo, su funcionamiento estaba condicionado por un software principal “diseñado para una pantalla grande”, y que pretendía trabajar en un dispositivo más pequeño. Lógicamente aquí se presenta el primer problema, la incompatibilidad. ¿Cómo desplazarse en un menú pensado en una pantalla de escritorio?, una situación engorrosa.

Al final, este error llevó a Microsoft a crear Windows 8. ¿Falló con una versión móvil y la implementó en ordenadores? Tal cual. Lo más irónico, es que el sistema operativo resultó en un desastre tanto para dispositivos móviles como para pc. No sirvió para nada.

Otro factor que influyó en el fracaso de Windows Mobile fue la falta confianza y visión por parte del CEO de la compañía, Steve Ballmer. Este se enfocó en el dinero, en generar y generar con lo que ya tenían, sin pensar en innovar, y negarse a buscar alternativas futuristas que atrajeran a más público.

Ballmer “no aseguró el éxito de Danger”, una aplicación para juegos que se volvió vital en Android, y que le ha dado las ventajas que hoy día tiene. Entonces, el no invertir fue otra detonante en el hundimiento de Windows Mobile. ¿Dónde quedaron las habilidades de negocio del CEO de la compañía? “Microsoft tuvo la idea de un iPhone antes que Steve Jobs”, sin embargo no la llevó a cabo.

Tras la caída de Windows Mobile 10, Microsoft insiste nuevamente en el mercado de smartphones. Esta vez se alía con Nokia, para poner su nuevo sistema operativo denominado Windows Phone en los dispositivos fabricados por esta compañía. No obstante, nuevamente se topa con una serie de obstáculos que lo llevan de nuevo al fracaso.

¿Cómo surgió Windows Phone?

Este sistema operativo móvil fue desarrollado por Microsoft con la intención de ser usados en teléfonos inteligentes. Fue presentado oficialmente al mercado en el 2010, con el firme propósito de sustituir al fracasado Windows Mobile.

Windows Phone se caracterizó por ser desarrollado desde cero. Presentó una interfaz renovada, totalmente distinta a la de su antecesor. Sus aplicaciones no eran compatibles con Windows Mobile, por lo cual, los usuarios se vieron obligados a migrar completamente.

Actualizar el software significó adquirir un nuevo teléfono. Esto se traducía en mayores ingresos para los de Redmond. Aunque lo compensaba con un mejor rendimiento y control sobre “las plataformas de hardware” que lo ejecutaban. En efecto, Windows Phone prometía convertirse en una amenaza para la competencia. Un sistema operativo pensando para convertirse en el número uno del mundo de los móviles.

Entonces, ¿A qué se debió el fracaso de Windows Phone? Son varias las razones que convirtieron a este sistema operativo en un fiasco.

La primera de ella gira en torno al hecho de que llegó tarde al mercado. Windows Phone se lanzó oficialmente a finales de 2010. Para ese entonces el iPhone ya había ganado terreno, y ni se diga de Android, que ya se vendía en muchísimas marcas de celulares.

Sumado a ello, los de Redmond insistían en mantener el mismo patrón usado con Windows Mobile y llevar aplicaciones de escritorio a Windows Phone. Interfaces que no se adaptaban al tamaño de las pantallas de los móviles. ¿Quién quiere una computadora en el teléfono?

Esta decisión no fue de agrado para compañías fabricantes de teléfonos móviles. Las empresas se reusaban a pagar la licencia pretendida por Microsoft. Sus directivos alegaban que Nokia tenía prioridad y que más bien Microsoft le cancelaba trimestralmente 250 millones de dólares por usar su plataforma y correr allí su sistema operativo.

Al final, los fabricantes de teléfonos se alejaron de Microsoft y en última instancia terminaron ofreciéndoles “terminales de segundo nivel incapaces de competir con los gama alta de iOS y Android”. Un factor determinante en el fracaso de Windows Phone.

Bien dicen que hay que tener confianza, pero no abusar de ella, porque tendemos a subestimar a nuestros adversarios. Esto le sucedió a Microsoft. Subestimó a Google y Apple.

Antes de la presentar su nuevo S.O. Windows Phone, Microsoft se había quedado con la idea de que en algún momento llegó a vender más que la competencia, y en ese entonces no vio la amenaza que representaba Apple. Incluso, el CEO de los de Redmond, Steve Ballmer llegó a expresar lo siguiente:

“Ahora mismo… Bueno, primero veamos los teléfonos. En este momento, estamos vendiendo millones y millones y millones de teléfonos al año. Apple vende cero teléfonos al año”.

Lo que no sabía Microsoft es que el iPhone de la empresa de Cupertino llegaba para quedarse y convertirse en un teléfono premium entre sus usuarios.

Por otro lado, seguía minimizando a Google y a servicios como Gmail y búsqueda. Gravísimo error. ¿Dónde están estos servicios ahorita?

La empresa de Montain View terminó adquiriendo Android, un sistema de código abierto que se licenciaba a costos muy bajos y que cualquier fabricante podía tomar y adaptarlo a su medida.

Llegó un momento en el que a Google ya no le convenía seguir ofreciendo sus servicios al sistema operativo de Microsoft, y decidió dejar de darle soporte. Esto causó que “WP pareciera barato”. Se convirtió en otro factor que contribuyó al fracaso de Windows Phone.

Este fue crucial para el fracaso de Windows Phone. Desarrolladoras perdieron interés en seguir ofreciéndole aplicaciones a WP. Apps obsoletas, sin soporte, empezaron a causar molestias entre los usuarios. Para marzo del 2017, Apple y Google Play tenían 4 veces más aplicaciones en sus catálogos que Windows Phone.

Dos años más tarde, este sistema operativo se despidió, dejó de recibir actualizaciones el 10 de diciembre de 2019. WP causó gran desilusión en Microsoft y en los usuarios que apostaban por él.

Pero, ¿Windows Phone pudo haberse salvado? Es muy probable que sí. Quizás, si en aquel entonces Steve Ballmer, CEO de la compañía, hubiera tenido una visión distinta y haber visto más allá del dinero, otra sería la historia.

Fuente: TekCrispy


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