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Crepes de espinacas rellenas

Receta saludable


Las verduras son uno de los caballitos de batalla de los padres. Nada es más habitual que escuchar a un niño diciendo por poner un ejemplo “eso verde no me gusta”... creo que nos ha pasado a muchos de nosotros, el sabor fuerte y concentrado de las verduras, sumado a la amargura de algunas de ellas y su color, son las razones por las que la mayoría de los niños son reticentes a probarlas en un primer momento y a comerlas de manera habitual.

La mejor táctica para que los pequeños coman verduras a largo plazo es no obligarlos a comerlas. Es preferible que prueben las verduras por propia decisión, aunque no coman más de una o dos cucharadas, que insistir en la ingesta y generar una aversión en el futuro.

Es por esta razón que hoy te traemos esta receta que nos hemos topado con una llamativa presentación que no se podrá resistir ningún niño a comer de estas  crepes de espinacas rellenas con batata o boniato presentadas como maki sushi, que en japonés, la palabra maki significa “rollo”, pues, es una forma divertida de presentarlas y que probablemente agradará a los más pequeños ¡y a los mayores también! Podemos usar toda nuestra creatividad para improvisar un relleno diferente cada vez que las hagamos, esta es la sugerencia de la autora de esta saludable receta.



Ingredientes para la masa:

2 huevos

1 taza de espinacas congeladas (descongeladas y escurridas)

1/2 taza de perejil fresco

1 y 1/2 tazas de harina integral espelta (puede ser avena, sarraceno, centeno, etc.)

2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

1/2 cucharadita de sal

1 cucharada de zumo de limón

Aceite de oliva adicional para pincelar la plancha o sartén

Ingredientes para el relleno:

3 batatas o boniatos pequeños

250 g. de queso fresco

1/2 taza de pistachos pelados y triturados

Unos brotes de rúcula

Sal

Pimienta negra

1 cucharada de aceite de oliva virgen extra

Semillas de sésamo y peperoncino (al gusto)

Unas ramas de perejil fresco


Preparación:

Empezamos nuestra preparación descongelando las espinacas con la ayuda del microondas siguiendo las instrucciones del fabricante. Escurrimos muy bien el exceso de humedad y colocamos las espinacas junto al resto de los ingredientes en la batidora de vaso o licuadora. Trituramos hasta obtener una crema fina, dejamos reposar unos 15 minutos para que adquiera consistencia. Podemos necesitar de un poco más de harina o de líquido en función de lo grandes que sean los huevos y de la humedad de la espinaca. La masa para la crepe no debe ser demasiado densa porque nos quedarán muy gruesas, ni muy líquidas.

Calentamos a fuego medio una sartén y pincelamos con una pequeña cantidad de aceite de oliva o mantequilla de buena calidad. Vertemos una porción de masa y rápidamente movemos la sartén para que cubra todo el fondo. Tras un par de minutos, en el momento que se comiencen a despegar los bordes, volteamos con las manos con cuidado de no quemarnos, es la forma más “arriesgada”, pero la más efectiva ya que si metemos la espátula en la sartén probablemente romperemos la crepe. Lo mejor, cocinarlas en una crepera, que al no tener bordes facilitan el dar la vuelta con la ayuda de una espátula de madera.

Lista nuestras crepes reservamos mientras preparamos el relleno.

Para el relleno comenzamos asando los boniatos o batatas lavados y cortados a la mitad longitudinalmente sobre una placa forrada con papel vegetal y pincelada con la cucharada de aceite de oliva. Lo haremos en el horno pre-calentado a 180 ºC. Los colocaremos boca abajo para que la piel ayude a que el interior se ablande más rápidamente, retiramos cuando estén blandos, si son pequeños con 25-30 minutos serán suficientes. Pelamos y formamos una crema suave aplastando la pulpa con un tenedor y salpimentamos.

Molemos los pistachos pelados y mezclarlos con el queso fresco desmenuzado.

Rellenamos las crepes colocando un par de cucharadas de la crema de boniato o batata y lo mismo del queso con pistachos, salpimentamos y colocar unos brotes de rúcula. Enrollamos y cortamos en rodajas de un par de centímetros, como si fuera sushi. Servir con semillas de sésamo negras y blancas y unas hojas de perejil. Para un toque picante, podemos añadir una pizca de peperoncino o chile seco molido, al gusto. A disfrutar esta receta con los chicos en casa.

Fuente:

www.24zanahorias.com

 

carabobo.net

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