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Calabacines rellenos de cuscús con miso

Receta saludable


Todos los alimentos frescos y naturales ofrecen sus nutrientes y su energía vital, pero solo unos pocos aportan un beneficio más allá de sus cualidades nutricionales: entre ellos están los alimentos probióticos, ricos en microorganismos que contribuyen a mejorar y aumentar la flora intestinal saludable y, por tanto, a potenciar la capacidad defensiva del organismo.

La norma principal para el uso de probióticos en la cocina es moderar el tiempo de cocción y la temperatura, y potenciar su consumo diario y en crudo. Este artículo te explica cómo emplear cada uno de estos alimentos en la cocina.

Yogur: Conviene consumirlo lo más fresco posible. Es un postre excelente, la base para muchos batidos, un suavizante de cremas y gazpachos, y una base de salsa exquisita. 

Kéfir: De sabor ácido y algo gaseoso, es ideal como bebida, en batido con frutas o frutos secos, como salsa para ensalada o como parte de una sopa fría.

Verduras fermentadas: Se usan en ensaladas y salsas, y con legumbres o cereales. Destaca la chucrut, col fermentada típica de Alsacia. Es excelente acompañada de kéfir o yogur; en ensalada con piña, pasas, manzana y zanahoria; o como acompañamiento de verduras, patatas o carne.

Levadura madre: Un pan de calidad, elaborado con harinas integrales y fermentado con levadura madre, es una buena opción para equilibrar la flora bacteriana.

Miso: Se usa para condimentar caldos, sopas, guisos o patés. Se calienta solo ligeramente, pues si hierve pierde propiedades. Es rico en sal: basta una cucharadita por persona.

Tempe: Este derivado de la soja, rico en proteínas, no se come crudo: se fríe, se asa, se cuece a la plancha o se guisa. 

Germinados: Los granos y semillas al germinar intensifican su actividad enzimática y ejercen cierto efecto probiótico. Deben consumirse frescos y crudos, en ensaladas, rellenos, patés y salsas.

Salsa de soja: Siempre que sea de calidad, elaborada por fermentación lenta y sin pasteurizar, es un buen complemento y aderezo. Ha de usarse al final de la cocción y con moderación, pues es salada.

Ciruelas umeboshi: Se venden en pasta o enteras y su sabor es fuerte, entre ácido y salado. Para preparar la digestión se aconseja deshacer en la boca un trozo pequeño antes de comer. También se usan para acompañar cereales y verduras, y como aderezo con aceite o salsa de soja.

Por ello hoy te traemos esta receta de calabacines rellenos de cuscús con miso la cual tiene la siguiente información nutricional: Calorías: 348, Hidratos de carbono: 32 g, Proteínas: 12 g, Grasas: 19 g, Colesterol: 9 mg.



Ingredientes:

3-4 calabacines medianos

100 g de cuscús cocido

1 cebolla mediana

30 g de piñones

3 cucharadas de miso

40 g de parmesano rallado

3 cucharadas de aceite de oliva y sal

Para la salsa:

4 tomates rojos

Una pizca de azúcar

1 cucharada de miso

2 ramas de albahaca fresca

1 cucharada de aceite de oliva y sal 


Preparación:

Para iniciar la elaboración de esta receta lavamos los tomates y los calabacines, cortamos estos últimos en tres o cuatro trozos a lo ancho según el tamaño. Has de obtener tres porciones de calabacín para rellenar por persona.

Pon a calentar agua en una cazuela y, cuando rompa a hervir, añade una cucharadita de sal y escaldan los tomates 40 segundos. Retíralos y enfríalos.

En la misma agua, cocine los calabacines unos ocho minutos. Retíralos, enfríalos, escúrrelos bien y vacíalos dejando el fondo y las paredes intactas. Trocea la pulpa y reserva.

Pela la cebolla y pícala bien fina. Rehoga con una cucharada de aceite y, una vez cocida, agrega los piñones y seguidamente la pulpa de calabacín. Es importante que los sofrías bien y que pierdan el agua.

A continuación añade el cuscús y finalmente tres cucharadas de miso. Remueve bien.

Con esta mezcla rellena los calabacines. Colócalos en una bandeja de horno y horneamos unos diez minutos, espolvoreados con queso parmesano rallado.

Mientras se hornean los calabacines pelamos los tomates, los cortamos a dados y saltéalos ligeramente con aceite de oliva. Si deseas añades un poco de azúcar y cuando estén cocidos, pero no deshechos del todo, añade una cucharada de miso. Espolvorea con albahaca fresca picada y sirve la salsa con los calabacines.

Puedes variar el cuscús sustituyendo por cualquier cereal: mijo, arroz, avena, trigo o incluso copos de avena.

Fuente:

https://www.cuerpomente.com/recetas-veganas/platos/6-recetas-caseras-probioticos-naturales_9150

 

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